Hoy compré tulipanes rojos. La florista me miró extraña: “¿Tulipanes en diciembre? Se van a morir mañana”. Le pagué igual. No necesito que duren, necesito tenerlos ahora. Como a tus mensajes que borraste. Como al café que dejaste a medio tomar en mi mesa. Como a la certeza de que en invierno también se puede querer mal.