Lanzada en 2009, ( The Princess and the Frog ) marcó un hito en la historia de Disney al regresar a la animación tradicional hecha a mano y presentar a Tiana, la primera princesa afroamericana del estudio. Ambientada en la vibrante Nueva Orleans de los años 20, la película ofrece una mezcla de jazz, magia vudú y una lección sobre el valor del trabajo duro.